
Gustave Courbet · PD
La roca podrida
Ficha
La historia
En 1864 el geólogo Jules Marcou repartía su vida entre Estados Unidos y Salins, su ciudad natal en el Jura francés. En América había publicado uno de los primeros mapas geológicos del país y había colaborado con el naturalista Louis Agassiz en Harvard. A Courbet le pidió un cuadro muy particular, el retrato de una roca. La llamada Roche pourrie, la roca podrida, está junto al fuerte Belin, que se ve diminuto arriba a la izquierda con su puente. Es una falla donde una caliza amarilla y triturada toca otra blanca. Marcou sabía que la manera de Courbet de aplicar la pintura en capas gruesas con espátula permitía reproducir los estratos con enorme exactitud. El propio geólogo aparece en primer plano, una figura oscura inclinada ante la piedra, tan pequeña que cuesta encontrarla entre los bloques. Un legado de 1928 llevó el lienzo a la colección municipal de Salins.




