
La mujer enferma
Ficha
La historia
En la república holandesa de la década de 1660, un médico diagnosticaba sobre todo por el pulso y la orina, y algunos recurrían además a remedios populares. Jan Steen retrata a uno de ellos. El anciano se inclina para tomarle el pulso a la joven, que apoya la cabeza en una almohada y nos mira. Toda la escena gira en torno a una pregunta, si está enamorada o embarazada. Abajo a la izquierda hay un pequeño brasero. En él se dejaba arder a fuego lento una tira de tela de la ropa de la paciente, porque se creía que el olor a tejido quemado reanimaba a una mujer desmayada e incluso delataba un embarazo. Los contemporáneos de Steen sabían al instante qué pensar de este doctor. Su gorro y su pequeña gorguera llevaban décadas pasados de moda, eran el disfraz de un personaje cómico.




