
El templo de Segesta con el artista dibujando
Ficha
La historia
En 1842, durante su segundo viaje por Europa, Thomas Cole pasó a Sicilia. En Segesta, entre las colinas del oeste de la isla, encontró un templo de tipo griego solo en medio del campo. Lo habían levantado probablemente hacia 430 o 420 antes de Cristo los élimos, un pueblo de Sicilia occidental que no era griego. Nunca se terminó. Las columnas se quedaron sin acanaladuras, no hay cella ni tejado, y los salientes de piedra que servían para izar los bloques siguen ahí, sin rebajar.
Cole había pintado muchas ruinas, y esto era un edificio abandonado antes de acabarse. Lo dibujó allí mismo, y un dibujo a pluma del valle y el templo hecho en ese viaje se conserva hoy en el Detroit Institute of Arts.
En este lienzo, fechado en 1842, metió en la escena el propio acto de dibujar. El templo se alza en su colina al otro lado del valle bajo un cielo pálido de atardecer, y en primer plano, entre unas pocas figuras pequeñas, el pintor trabaja. Cole firmó sobre la carpeta que sostiene, T. Cole.




