
Pieter Brueghel the Elder · PD
La torre de Babel
Ficha
La historia
Amberes, hacia 1560, era el puerto más activo de Europa: en sus muelles se cruzaban lenguas de medio continente. No es mala ciudad para pensar en la torre de Babel, esa obra que en la Génesis se derrumba cuando Dios confunde el idioma de sus constructores. Bruegel la levanta con grúas de rueda, andamios, hornos de ladrillo y cuadrillas trepando por las rampas, un verdadero solar del siglo XVI. La silueta redonda, en cambio, la trajo de Roma: son los arcos superpuestos del Coliseo, que había visto hacia 1553. De las dos versiones que se conservan, esta de Róterdam es la menor; la otra está en Viena. Y si te acercas, la torre ya se inclina, con la base cediendo antes de que la cima llegue a ninguna parte.




