
Jean-Baptiste Camille Corot · PD
El pueblo de Presles, cerca de Beaumont-sur-Oise
Ficha
La historia
Una tela pequeña, de 37 centímetros de ancho, pintada hacia 1850, con campos verdes que bajan hacia las casas y el campanario de un pueblo del valle del Oise, al norte de París. Para Corot no era un paisaje cualquiera. De recién nacido lo enviaron a Presles con una nodriza, porque su madre tenía una sombrerería en la rue du Bac y no podía criarlo, y allí pasó cuatro años. Sus primeros biógrafos cuentan que nunca perdió el trato con aquella familia. Ya viejo y célebre, cuando su hermana de leche lo visitaba en París, la invitaba a cenar sin ceremonias. Hoy el cuadro cuelga en Baden, en Suiza, en la villa Langmatt, la casa donde los coleccionistas Sidney y Jenny Brown reunieron obras de Degas, Renoir y Cézanne.




