
Virgen de la Anunciación
Ficha
La historia
Antonello da Messina pintó a la Virgen de la Anunciación sola, sin el ángel, al menos dos veces, y esta pequeña tabla de tilo es la primera, de hacia 1473 o 1474, cuando aún trabajaba en Sicilia y no había viajado a Venecia. La versión más célebre, la del Palazzo Abatellis de Palermo, llegó unos años después. Como el ángel no aparece, quien mira ocupa su lugar. Lo que cambia es el instante. Aquí María cruza las manos sobre el pecho y entreabre los labios, como si el anuncio acabara de alcanzarla. Un estudio presentado en Palermo en 2014 leyó ambas tablas como una secuencia. La de Múnich sería el momento previo a la concepción, todavía de asombro, y la de Palermo el posterior, con una sonrisa apenas insinuada en la comisura de los labios. Era una imagen para la devoción privada, y el museo la compró en 1897 a un marchante de la propia ciudad.




