
El joven violinista
Ficha
La historia
Hacia 1660 la República holandesa era rica de un modo que ninguna corte podía igualar, y ese dinero llegaba a las casas de comerciantes y tenderos que querían tener sus propios cuadros. Una tabla pequeña como esta, de apenas unos 40 por 50 centímetros, se pintó justo para una habitación así. Muestra a un joven violinista con un hombre, una mujer y los restos de una comida, la clase de velada corriente que de verdad podía vivir una familia de Leiden. Jan Steen conocía ese mundo por dentro. Venía de una familia de cerveceros, regentó una taberna durante un tiempo y pintó hogares bulliciosos, alegres y algo desordenados con tanta frecuencia que los neerlandeses todavía dicen «una casa de Jan Steen» para referirse a un hogar feliz y desarreglado. Aquí la música no es una actuación, sino parte de la calma de sobremesa, un violín tomado mientras aún se recoge la mesa.




