
Vista de un puerto de mar
Ficha
La historia
Junto al gran velero, los estibadores, los marineros y un perrito que corre por el muelle parecen diminutos. Todo gira en torno al barco y a sus banderas. Dos de ellas llevan las armas de los Borghese con las figuras de san Pedro y san Pablo, en la proa ondea una enseña con la Inmaculada Concepción, y el largo gallardete blanco que agita el viento muestra las llaves pontificias y la tiara. La razón está en quién ocupaba el trono pontificio hacia 1611, cuando Paul Bril pintó esta vista. Era Pablo V, nacido Camillo Borghese, y según los especialistas el cuadro se hizo para él, que después lo regaló a su sobrino, el cardenal Scipione, uno de los grandes coleccionistas de Roma. En 1612 el cardenal pagó ocho escudos a un dorador por un marco «todo dorado» para el «paisaje de la nave de Paolo Brillo», como dice la cuenta.




