
Caspar David Friedrich · PD
Vista del mar Báltico
Ficha
La historia
Friedrich pintó el Báltico sin tenerlo delante. Vivía en Dresde, a más de 300 kilómetros de la costa, en un cuarto de trabajo que los visitantes describían casi vacío, con el caballete, una silla y poca cosa más, y componía a partir de dibujos a lápiz traídos de sus viajes a la isla de Rügen y a Greifswald, el puerto donde había nacido. Este lienzo pequeño, de 34 por 44 centímetros, es de hacia 1820. En diciembre de ese año el gran duque Nicolás de Rusia, futuro zar, subió dos veces a su taller de Dresde y se llevó dos cuadros. Poco después Vasili Zhukovski, el poeta que había enseñado ruso a la mujer del gran duque, se hizo amigo del pintor y siguió comprándole obra para la corte de San Petersburgo durante años.




