
Estatua votiva de una niña con una paloma
Ficha
La historia
Ártemis era cazadora, y era también la diosa a la que las familias griegas confiaban a sus hijas. Protegía a las niñas desde la infancia hasta la boda, y a las mujeres en el parto. En Braurón, en la costa oriental del Ática, niñas atenienses servían en su santuario como pequeñas osas, que así se llamaba el rito, y allí los arqueólogos encontraron estatuas de mármol de niños ofrecidas a la diosa.
También esta niña se hizo para un santuario. La cartela del museo la presenta como una ofrenda votiva, colocada probablemente en un lugar de culto, quizá de Ártemis, y la fecha hacia el año 310 a. C. No se sabe dónde estuvo realmente. Una ofrenda así solía hacerse en agradecimiento o como súplica, y a diferencia de los monumentos funerarios de esta sala, se pensó para los vivos.
Mide algo más de un metro y lleva una paloma en el brazo izquierdo.




