
La adoración del becerro de oro
Ficha
La historia
En 1604, el pintor y escritor Karel van Mander vio este tríptico en una casa de la Kalverstraat de Ámsterdam, una calle que debía su nombre al mercado de ganado que se celebraba allí. Elogió la viveza con que Lucas van Leyden había captado el aire sensual de los juerguistas y los deseos impuros de sus miradas. La obra es de hacia 1530 y toma su argumento del Éxodo. Mientras Moisés recibe la ley en el monte Sinaí, los israelitas se cansan de esperar, funden un becerro de oro y le dedican una fiesta. El ídolo en sí es pequeño y queda lejos, en el plano medio, rodeado de figuritas que bailan. Casi todo el espacio de las tres tablas es para la comida, la bebida y el coqueteo del primer plano. En el centro, una oscura nube de tormenta envuelve la montaña. Una mujer ofrece una fruta a un hombre, un gesto que remite a la primera tentación, en el Edén.




