
Rembrandt · PD
Joven mujer con traje de fantasía
Ficha
La historia
Tres días después de comprometerse con Saskia van Uylenburgh, en junio de 1633, Rembrandt la dibujó con punta de plata y anotó en la hoja que ella tenía 21 años. El pintor tenía entonces 27, llevaba poco tiempo en Ámsterdam y vivía y trabajaba en casa de Hendrick van Uylenburgh, marchante de arte y primo de Saskia. Esta tabla está firmada y fechada ese mismo año, y durante mucho tiempo se tuvo por un retrato de su prometida. El Rijksmuseum la presenta hoy como una tronie, el término holandés para las cabezas pintadas como tipo o personaje, sin intención de parecido. La ropa lo delata. El velo, el vestido con ribete dorado y la pluma en el pelo no corresponden a ninguna moda de la década de 1630. Los rasgos, con la frente alta y abombada y el mentón firme, reaparecen en las diosas y heroínas que Rembrandt pintó en esos años, de modo que Saskia pudo muy bien posar para ella. La obra llegó al museo en 1961 por legado del coleccionista Isaac de Bruijn y su esposa.




