
William Etty · PD
La juventud en la proa y el placer al timón
Ficha
La historia
El título viene de un poema de Thomas Gray, El bardo, de 1757. Gray comparaba el comienzo brillante y despreocupado del reinado de Ricardo II de Inglaterra con un barco dorado cuyos pasajeros no ven la tormenta que se acerca. William Etty tomó esos versos al pie de la letra y pintó una embarcación de oro repleta de figuras desnudas que navegan entre placeres, ajenas al peligro. Él la concibió como una advertencia moral sobre la búsqueda del placer. Cuando se expuso en la Royal Academy en 1832, el público no supo bien cómo interpretarla, y a algunos críticos los desnudos les parecieron de mal gusto, aunque era precisamente pintando el cuerpo desnudo como Etty se había ganado su reputación.




