
La historia
Dos bisontes de bronce del escultor animalista August Gaul custodian la entrada, y el edificio que hay detrás pertenece a una universidad. La Kunsthalle de Kiel abrió en 1909 junto al fiordo de Kiel, un edificio de piedra caliza del arquitecto Georg Lohr, posible gracias a una donación de Lotte Hegewisch, benefactora de la ciudad, a la Universidad Christian-Albrechts. Todavía comparte la casa con la colección universitaria de escultura antigua y vaciados de yeso, y expone los cuadros de la Asociación de Arte de Schleswig-Holstein.
Los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial dañaron gravemente el edificio y destruyeron buena parte de la colección original. A partir de 1986 la Kunsthalle adquirió pinturas rusas y polacas de la colección de Georg Schäfer, un industrial de Schweinfurt. Los realistas rusos de finales del siglo XIX, los pintores conocidos como los Ambulantes, son hoy uno de los ejes de la colección, junto a expresionistas alemanes como Emil Nolde y Ernst Ludwig Kirchner.
Uno de los cuadros rusos es Mañana italiana, de Karl Briulov, pintado en Roma en 1823, una joven que se lava en una fuente, obra que en su día fue regalada a la esposa del zar Nicolás I. La investigación sobre la procedencia de la colección identificó además una pintura de Vasili Polénov, paisajista ruso, como desplazada por la guerra, y en 2017 la Kunsthalle la devolvió al museo estatal de Taganrog.
