Polénovo

Biójovo, óblast de Tula, Rusia · Sitio web


La historia

En 1891, el pintor Vasili Polénov, conocido sobre todo por Un patio de Moscú y por sus escenas de la vida de Cristo, compró la finca de Borok, en la alta orilla derecha del río Oká, y al año siguiente levantó allí una casa blanca de tres plantas según su propio diseño. Quería que fuera un hogar, un taller para sus amigos y alumnos y, según esperaba, el primer museo de la provincia abierto al público general.

Tras la revolución, los campesinos del lugar discutieron si destruir la finca y decidieron dejarla en paz, porque el pintor había hecho mucho por la comarca. Polénov murió en 1927, su familia entregó las colecciones al Estado y la casa museo se creó oficialmente en 1939. Su hijo Dmitri fue el primer director, después lo fue Fiódor, hijo de Dmitri, y desde 2011 la dirige Natalia Polénova, bisnieta del pintor.

Dentro, más de 20 salas reúnen pinturas del propio Polénov junto a obras de sus contemporáneos Iliá Repin, Konstantín Korovin e Iván Kramskói, además de muebles y objetos que la familia fabricó o diseñó. También puede visitarse el edificio aparte llamado la Abadía, donde Polénov tenía su taller. A unos 20 minutos a pie, en el pueblo de Biójovo, se alza la iglesia que diseñó Polénov, un raro ejemplo del modernismo ruso, y en su cementerio está enterrado.

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Colección

1 obra