
La historia
El Museo Pushkin no nació como una galería de pinturas famosas. Cuando Iván Tsvetáiev, catedrático de clásicas y padre de la poeta Marina Tsvetáieva, lo abrió en 1912 en un nuevo edificio con columnas de Roman Klein, era un museo docente de vaciados de yeso, copias a tamaño real de escultura griega y romana hechas para que los estudiantes moscovitas que quizá nunca llegaran a Atenas o Roma pudieran estudiarlas. Esas salas de vaciados siguen ahí, y siguen siendo una de las sorpresas de la visita.
Las obras maestras llegaron después, y por un azar de la política. Dos comerciantes moscovitas, Serguéi Shchukin e Iván Morózov, habían comprado arte moderno francés antes de la Primera Guerra Mundial con un olfato asombroso, directamente a los marchantes de París. Tras la revolución sus colecciones fueron nacionalizadas, reunidas en un Museo de Nuevo Arte Occidental, y cuando Stalin lo cerró en 1948 los cuadros se repartieron entre Moscú y Leningrado.
La parte de Moscú acabó aquí. Así que un museo fundado para enseñar escultura antigua alberga también a Matisse, a las tahitianas de Gauguin, a Van Gogh y una de las grandes reuniones del primer Picasso, colgados a pocas salas de los vaciados de yeso con los que empezó Tsvetáiev.
Colección
86 obras
Retrato del cardenal Antonio PallaviciniTiziano, 1550
Retrato de Johann von SchwarzwaldtHans Holbein el Joven, 1543
Retrato de la princesa Aleksandra Golitsyna y su hijo PiotrÉlisabeth Louise Vigée Le Brun, 1794
AutorretratoPaul Cézanne, 1880
Día soleado. MerikülIván Shishkin, 1894
La Sagrada Familia con el pequeño san Juan Bautista (Virgen Stroganoff)Bronzino, 1541
El estudio rosaHenri Matisse, 1911
Trouville. Escena de playaEugène Louis Boudin, 1871
Nenúfares blancosClaude Monet, 1899
Las recogedoras de leñaJean-François Millet, 1850
Joven mujer de rosaÉdouard Manet, 1879