
Francisco Goya
1746–1828 · España · Romanticismo
La historia
Francisco Goya llegó tan alto como podía llegar un pintor en la España del siglo XVIII. Desde un pueblo de provincias en Aragón, ascendió hasta primer pintor de cámara del rey en Madrid, produciendo alegres diseños para tapices y retratos reales halagadores. Luego, en el invierno de 1792, lo derribó una enfermedad que nunca se ha identificado con certeza, meses de fiebre, mareos y zumbidos, y cuando pasó había quedado completamente sordo para los 35 años que le quedaban de vida. Conservó su puesto en la corte, pero algo en su obra se volvió hacia dentro y se oscureció.
Encerrado en su propio silencio, hizo una serie de aguafuertes, los Caprichos, llenos de brujas, burros y monstruos, uno de ellos con la leyenda de que el sueño de la razón produce monstruos. Luego la historia alcanzó esa oscuridad privada. En 1808 los ejércitos de Napoleón entraron en España, pusieron en el trono al hermano del emperador, y el pueblo de Madrid se alzó contra ellos. Los franceses fusilaron a los rebeldes por tandas durante toda la noche. Años después Goya pintó esa noche, un hombre de camisa blanca con los brazos abiertos ante un pelotón de fusilamiento sin rostro, un único farol en el suelo entre ambos. A menudo se la llama la primera gran pintura moderna de la guerra, sin una gota de gloria en ella.
Al final fue todavía más lejos. Viejo, sordo, hastiado de lo que había vivido, cubrió los muros de su propia quinta a las afueras de Madrid con pinturas que no estaban pensadas para venderse a nadie, negras, íntimas, de pesadilla, entre ellas un dios gigantesco devorando a uno de sus propios hijos. Nunca les puso título. Hoy las llamamos las Pinturas negras. Ni siquiera se las llevó cuando, cerca de los 80 años y desafecto a la corona española, dejó el país para instalarse en Burdeos, donde murió. Los murales se desprendieron de los muros décadas después y hoy cuelgan en Madrid.
Obras
305 obras
La familia del infante don LuisFrancisco Goya, 1783
Tribunal de la InquisiciónFrancisco Goya, 1812
Casa de locosFrancisco Goya, 1814
La Verdad, el Tiempo y la HistoriaFrancisco Goya, 1797
La LeocadiaFrancisco Goya, 1819
El hechizado por fuerzaFrancisco Goya, 1798
La aguadoraFrancisco Goya, 1808
Dos viejos comiendo sopaFrancisco Goya, 1819
Adoración del nombre de DiosFrancisco Goya, 1772
Ferdinand GuillemardetFrancisco Goya, 1798
La TiranaFrancisco Goya, 1799
Retrato de la actriz Antonia ZárateFrancisco Goya, 1810
La duquesa negraFrancisco Goya, 1797
Los duques de Osuna y sus hijosFrancisco Goya, 1788
El peleleFrancisco Goya, 1791
Alegoría de la Villa de MadridFrancisco Goya, 1809
Hombre burlado por dos mujeresFrancisco Goya, 1819
Hombres leyendoFrancisco Goya, 1819
La romería de San IsidroFrancisco Goya, 1819
Retrato de doña Antonia ZárateFrancisco Goya, 1805
Retrato de don Ramón SatuéFrancisco Goya, 1823
Retrato de Manuel GodoyFrancisco Goya, 1801
Retrato de la duquesa de AlbaFrancisco Goya, 1795
La vendimiaFrancisco Goya, 1786
La Sagrada Familia con san Joaquín y santa Ana ante la gloria eternaFrancisco Goya, 1769