
Vilhelm Hammershøi
1864–1916 · Reino de Dinamarca · Simbolismo, Art Nouveau, Tonalismo
La historia
Hacia 1900, mientras buena parte de la pintura europea perseguía el color intenso, un pintor danés hacía casi lo contrario dentro de un piso de Copenhague. Vilhelm Hammershøi vivió en Strandgade 30, en el viejo barrio de Christianshavn, entre 1898 y 1909, y pintó sus habitaciones una y otra vez: paredes desnudas, una puerta abierta hacia otra puerta, una luz fría cruzando un suelo vacío.
Trabajaba con una gama estrecha de grises, verdes apagados y amarillos mortecinos, dejando fuera casi por completo los tonos vivos. Los muebles son escasos y están dispuestos como objetos de una naturaleza muerta. Cuando aparece una figura suele ser su esposa Ida, vista de espaldas, vuelta hacia una ventana o una mesa, con el rostro oculto. Esa quietud ha llevado a compararlo con Vermeer, el maestro holandés de la luz interior serena.
Durante buena parte del siglo XX estuvo medio olvidado fuera de Dinamarca. Eso cambió en las últimas décadas, y hoy es el pintor danés más cotizado del mercado internacional. Murió en Copenhague en 1916, a los 51 años, de un cáncer de garganta, tras pasar casi toda su vida de trabajo dentro de unas pocas habitaciones apenas amuebladas.


