
Eugène Delacroix · PD
Joven tigre jugando con su madre
Ficha
La historia
El Salón de 1831 fue el primero tras la Revolución de Julio de 1830, que en Francia derribó a la rama mayor de los Borbones. Allí Delacroix presentó La Libertad guiando al pueblo, su respuesta a aquellas jornadas de julio en las barricadas de París. A su lado colgaba una obra suya muy distinta. Dos tigres, uno adulto y otro joven, juegan entre sí. Para pintarlos con tanta vida le sirvieron sus visitas a la casa de fieras del Jardín de Plantas de París, el Jardin des Plantes, adonde iba con el escultor Antoine-Louis Barye a observar a los grandes felinos. Para los parisinos, un tigre vivo era entonces una novedad. Delacroix los captó en un momento sereno de ternura animal, sin fiereza alguna. El lienzo se conserva en el Louvre.




