
Jean-Auguste-Dominique Ingres · PD
Amédée-David, conde de Pastoret
Ficha
La historia
Ingres empezó este retrato en 1823, el mismo año en que el joven conde Amédée-David de Pastoret, de treinta y dos años, ayudó al pintor a entrar como miembro de pleno derecho en la Academia de Bellas Artes. Fue un favor entre amigos, y el cuadro es en parte su agradecimiento. Ingres tardó hasta 1826 en terminarlo, con esa precisión suya que se detiene en la empuñadura de la espada y en la medalla de la Legión de Honor que el conde recibió en 1824. La pose algo altiva y los dedos largos definen a un noble elegante y seguro de sí. La obra quedó en la familia hasta 1890, y luego perteneció al pintor Edgar Degas, gran admirador de Ingres, que la conservó hasta su muerte. El Instituto de Arte de Chicago la adquirió en 1971.




