
Frans Francken the Younger · PD
Aquelarre
Ficha
La historia
Francken firmó y fechó esta tabla de roble en 1607, y pocos años después ya estaba en las colecciones imperiales de Viena. En aquellas décadas se sucedían los procesos por brujería en las tierras alemanas y en los Países Bajos, y los tratados eruditos discutían con detalle qué hacían las brujas en sus reuniones nocturnas. Francken convierte esa literatura en una escena abarrotada de mujeres entregadas a sus ritos, entre las que se cuelan pequeños demonios y criaturas híbridas tomados del mundo de El Bosco y de Pieter Bruegel el Viejo. El museo señala que se inspiró libremente en escritos de Hildegarda de Bingen y de Paracelso, y que el cuadro recoge los miedos hacia las mujeres habituales en los libros de su tiempo. Volvió sobre el tema muchas veces, porque los coleccionistas lo pedían.




