
Gustav Klimt · PD
Friso de Beethoven (lámina 1, muro izquierdo): Anhelo de felicidad
Ficha
La historia
En abril de 1902, quien entraba en la exposición dedicada a Beethoven en la Secesión de Viena pasaba primero por la sala lateral izquierda, y el friso de Klimt arrancaba justo aquí. Arriba del todo corre una franja estrecha de figuras tendidas en horizontal, cuerpos largos y pálidos que parecen nadar en el aire, con los brazos hacia delante y los ojos cerrados. El Belvedere las llama genios, y en el programa de Klimt encarnan el anhelo de felicidad. Debajo, el mortero se quedó desnudo, más de dos metros de muro donde solo se ven grietas finas. El oro aparece apenas en unas manchas sobre el cabello, salpicadas de puntitos oscuros. El friso pertenece al Belvedere y desde 1986 se muestra, en préstamo permanente, en un sótano de la Secesión construido para él.




