Carlos VI y Gundacker, conde de Althann

Carlos VI y Gundacker, conde de Althann


Ficha

Año
1728
Técnica
óleo sobre lienzo
Tipo
pintura
Dimensiones
309 × 284 cm

La historia

En 1728 Nápoles era de los Habsburgo de Austria, cuyas tropas habían entrado en la ciudad en 1707. Por eso, cuando el emperador Carlos VI quiso un gran cuadro para celebrar la nueva ordenación de su galería de pinturas, pudo encargarlo al pintor más célebre de Nápoles, que ahora era súbdito suyo.

Carlos había reunido pinturas de los Habsburgo dispersas por varias residencias, entre ellas la colección del archiduque Leopoldo Guillermo, y las colgó de nuevo en la Stallburg, un ala de su palacio en Viena. De la obra se encargó Gundacker, conde de Althann, director de las construcciones imperiales y favorito del emperador. Solimena lo pinta arrodillado, entregando a Carlos el inventario de la galería, entre figuras alegóricas. Como el pintor trabajaba en Nápoles, lejos de ambos, las caras se añadieron en Viena, obra del retratista de la corte Johann Gottfried Auerbach. Las cabezas del emperador y del conde que vemos hoy son suyas.

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