
Leonardo da Vinci · PD
Códice Atlántico (F0033)
Ficha
La historia
Hacia 1485 Leonardo tenía poco más de treinta años y trabajaba en Milán para su señor, Ludovico Sforza. Unos años antes le había enviado una larga carta que hablaba casi solo de guerra: puentes portátiles que se podían quemar tras el ejército, modos de vaciar un foso, cañones y morteros de toda clase. La pintura aparecía casi al final, como de pasada. Esta hoja pertenece a ese ofrecimiento. Muestra morteros que lanzan proyectiles por encima de un muro, y cada uno estalla en el aire y hace llover cargas menores sobre un fuerte circular, de modo que todo el recinto es batido a la vez. Leonardo trazó las trayectorias como pulcros abanicos de puntos, igual que se dibujaría el chorro de una fuente. Es una de las cerca de 1.100 hojas sueltas que un coleccionista montó hacia 1600 en grandes páginas de tamaño atlas, y de ahí que el volumen encuadernado acabara llamándose Códice Atlántico.




