
Caravaggio, Conversion on the Way to Damascus, 1604. Wikimedia Commons. · PD
La conversión de San Pablo en el camino a Damasco
Ficha
La historia
Para una capilla de Santa María del Popolo, en Roma, Caravaggio pintó hacia 1600 el momento en que Saulo, el perseguidor de los cristianos, cae del caballo camino de Damasco cegado por una luz. Lo llamativo es cuánto espacio ocupa el animal. El caballo, enorme, casi llena el cuadro, mientras el futuro san Pablo yace en el suelo boca arriba, los brazos abiertos, deslumbrado. No hay rayos ni cielos abiertos: la gracia divina es solo esa luz cruda que entra de fuera y lo tumba. Un mozo de cuadra sujeta las riendas sin enterarse de nada. Se sabe que una primera versión fue rechazada por los comitentes; esta es la segunda, y sigue en el mismo altar para el que se pensó.




