
Retablo de la Crucifixión, ala izquierda, cara exterior: san Segismundo
Ficha
La historia
Segismundo reinó sobre los burgundios a comienzos del siglo VI, y su historia no tiene nada de amable. Por instigación de su segunda esposa hizo matar a su propio hijo, y después se retiró arrepentido a la abadía que había fundado en Agaune, en la actual Suiza. En 524, tras una derrota frente a los francos, fue capturado y ejecutado. La Iglesia lo veneró como rey mártir, y en 1366 el emperador Carlos IV hizo llevar sus reliquias a la catedral de Praga. Burgkmair lo pintó en 1519 en la cara exterior del ala izquierda, la que se veía con el retablo cerrado. El museo llama la atención sobre el pabellón con cúpula que lo rodea. Su arquitectura combina motivos lombardos con ideas de la pintura veneciana, que Burgkmair pudo conocer en un viaje a Italia que los historiadores sitúan en 1507.




