
Retablo de la Crucifixión, ala derecha, cara interior: el mal ladrón y santa Marta
Ficha
La historia
Los Evangelios nunca dan nombre a los dos ladrones crucificados con Cristo. Un texto cristiano antiguo que quedó fuera de la Biblia, el Evangelio de Nicodemo, los llamó Dimas y Gestas, y esos nombres se mantuvieron durante toda la Edad Media. Dimas fue el que se arrepintió. Gestas, que se burló de Cristo hasta el final, cuelga aquí, en la cara interior del ala derecha. Burgkmair giró su cruz de espaldas a Cristo, y el museo lo lee como signo de su obstinación, la de un hombre que no se arrepiente ni en su última hora. Debajo de él está santa Marta. Su hermano Lázaro aparece bajo el otro ladrón, en el ala opuesta. El Evangelio de Lucas la recuerda como la hermana que se afanaba en servir cuando Jesús llegó a su casa, y se quejaba de ello, mientras su hermana María lo escuchaba sentada a sus pies.




