
Bailarina con las manos en las caderas
Ficha
La historia
El mármol del que procede este yeso se esculpió entre 1806 y 1812 para Josefina, la primera esposa de Napoleón. Cuando estuvo terminado, él ya se había divorciado de ella, y Josefina vivía en Malmaison, su residencia en las afueras de París, conservando el título de emperatriz. La estatua se expuso en el Salón de París. Después cayó el imperio. En la primavera de 1814 los ejércitos aliados entraron en París, el zar Alejandro I visitó a Josefina en Malmaison, y en mayo ella murió. En 1815 Alejandro compró la bailarina, y el mármol sigue hoy en San Petersburgo, en el Hermitage. Este yeso a tamaño natural es un vaciado que Canova sacó de aquella estatua, una muchacha de puntillas, con las manos en las caderas, sorprendida a mitad de un paso. Antes había estudiado la postura en dibujos y en pinturas sobre papel y lienzo, muchas de ellas conservadas en Bassano del Grappa, cerca de su pueblo natal, Possagno.




