
Sailko · PD
Terraza del jardín del hospicio de Villeneuve-lès-Avignon
Ficha
La historia
En julio de 1836 Corot bajó a Aviñón con tres pintores más jóvenes, entre ellos Prosper Marilhat, conocido por sus escenas de Egipto y Oriente. Se instalaron al otro lado del Ródano, en Villeneuve-lès-Avignon, y Marilhat contó en una carta cómo eran sus días. Se levantaban a las cuatro de la mañana, trabajaban hasta las 11, volvían a comer como diablos, dormían hasta las dos y salían otra vez hasta la noche. Este pequeño lienzo vertical es de aquel mes. Corot se colocó en el jardín del hospicio, entre árboles altos y oscuros, y miró por encima de un murete de terraza hacia unas casas claras y una torre a pleno sol. La pintura está puesta en manchas anchas y planas, casi sin detalle. En el mismo viaje su compañero pintó también Villeneuve, y una de esas vistas, hoy en el museo de Reims, pasó mucho tiempo por obra de Corot.




