
Hesíodo y la Musa
Ficha
La historia
En la parte inferior de esta pequeña tabla corre una inscripción. El artista dedica la obra al conde Henri Delaborde, secretario perpetuo de la Academia de Bellas Artes, en homenaje de profundo agradecimiento y afectuoso respeto. Detrás hay una historia. En 1882 la Academia rechazó a Moreau y eligió en su lugar al pintor Gustave Boulanger. Seis años después Boulanger murió, y Moreau ocupó precisamente su sillón. El cuadro es de 1891. El tema procede del comienzo de la «Teogonía», donde el poeta griego Hesíodo cuenta que las Musas lo encontraron pastoreando ovejas en el monte Helicón, le dieron una rama de laurel y le infundieron una voz divina. Aquí una sola Musa alada se inclina sobre el hombro del joven con una ramita de laurel, mientras él sostiene una lira alta y ricamente adornada. Arriba brilla una estrella, y un templo corona la cima rocosa del fondo.




