
Eugène Delacroix · PD
El duque de Orleans mostrando a su amante
Ficha
La historia
A mediados de la década de 1820 Delacroix era el joven escandaloso de la pintura francesa, todavía envuelto en la polémica de su enorme Matanza de Quíos. Esta tabla es lo contrario: diminuta, íntima, pensada para el gabinete de un coleccionista y no para el muro del Salón. La sitúa en la Francia de hacia 1400, en la corte del rey loco Carlos VI. El hombre que aparta la cortina del lecho es el hermano del rey, Luis, duque de Orleans, que enseña una amante dormida a un acompañante. La broma, callada y cruel, está en que ella mantiene el rostro vuelto porque el visitante es su propio marido. Delacroix lo resolvió en el estilo troubadour de moda entonces, todo terciopelo y calor de vela, sobre una tabla que apenas alcanza un palmo de alto.




