
Didier Descouens · PD
Muley Abd al-Rahman, sultán de Marruecos, saliendo de su palacio de Mequinez
Ficha
La historia
En 1832 Delacroix viajó a Marruecos con una misión diplomática que Luis Felipe envió tras la conquista francesa de la vecina Argelia. El 22 de marzo de aquel año asistió en Mequinez a una audiencia con el sultán Muley Abderrahmán, y aquel viaje llenó de luz y de color el resto de su pintura. Tardó más de una década en convertir el recuerdo en este enorme lienzo, de casi cuatro metros de alto, que presentó en el Salón de París de 1845. El sultán aparece a caballo en el centro, quieto y elevado por encima de su guardia y sus oficiales, con la gran puerta de Mequinez al fondo, tal como el pintor la había anotado años atrás.




