
Narciso en la fuente
Ficha
La historia
Hacia 1500, en Milán, los jóvenes pintores formados junto a Leonardo trabajaban todos a su sombra, y esta pequeña tabla muestra lo difícil que era salir de ella. Vemos a un joven de perfil, inclinado sobre el agua. Detrás está el viejo relato de Ovidio: Narciso se asomó a una fuente, vio su propio reflejo y ya no pudo apartarse de él, hasta consumirse. Lo curioso es que el pintor lo muestra de riguroso perfil, de modo que el rostro reflejado, el que lo perdió, a nosotros nos queda invisible. Tras la figura, las rocas y la luz fría vienen directamente de la Virgen de las rocas de Leonardo, esa clase de paisaje que sus discípulos aprendían a repetir. Durante mucho tiempo la pintura anduvo de un nombre a otro. Su manera se acerca tanto a la de otros dos leonardescos, Bernardino Luini y Andrea Solario, que los estudiosos dudaron antes de darla a Boltraffio. Una versión casi idéntica se conserva en la National Gallery de Londres. Hoy la tabla se expone en la sala de Correggio de los Uffizi.




