
Retrato de caballero
Ficha
La historia
Empiece por el cuello. Esa rueda tiesa de lino almidonado es una lechuguilla, y en 1623 la corona la prohibió de plano y mandó poner en su lugar una golilla lisa, para acabar con el gasto ruinoso de almidón y lavandería. El museo fecha el retrato entre 1618 y 1623, de modo que el caballero la lleva en sus últimos años legales. Quién era, no se sabe. Con eso mismo arranca la ficha del Prado. En cambio, por dónde ha pasado el cuadro está anotado casi año por año. Fue del infante Sebastián Gabriel de Borbón hasta 1835, cuando el Estado le incautó los bienes por haberse pasado al bando carlista en la guerra de sucesión. Estuvo 26 años en el museo de lo confiscado, en el antiguo convento de la Trinidad de Madrid, volvió a sus manos en 1861 tras avenirse con Isabel II, pasó a su sobrina, casada con el duque de Veragua, el título que llevan los descendientes de Colón, y en 1936 se compró para el Prado. Arriba a la izquierda, junto a la cabeza, hay unas letras rojas finas pintadas sobre el fondo.



