
La Adoración de los Reyes Magos
Ficha
La historia
El 14 de febrero de 1612 Maíno firmó en Toledo el contrato del retablo mayor de San Pedro Mártir, la casa de los dominicos de la ciudad. Se comprometía a ocho meses. La obra llegó hasta diciembre de 1614, y parte de la explicación cae en medio de esos años: el 27 de julio de 1613 tomó él mismo el hábito dominico en ese convento. Entró en el encargo como pintor contratado y salió de él como fraile de la comunidad que se lo había encargado.
Cuatro lienzos grandes llevaban las cuatro pascuas, Navidad, Epifanía, Resurrección y Pentecostés. Este es la Epifanía. Ocupaba el lado de la epístola, haciendo pareja con la Adoración de los pastores, y el Prado fecha el conjunto entre 1612 y 1614, sin reducirlo a un año.
Venía de pasar la veintena en Italia y no la había soltado. Los reyes se arrodillan delante de una arquería rota que es el Coliseo, con la hiedra saliendo de la piedra, tal como lo dibujaban los viajeros de su tiempo. El más viejo de ellos queda el más cerca, alzando un cáliz de oro, y la Virgen se sienta con el Niño en el borde derecho del lienzo.



