
Retrato de una mujer
Ficha
La historia
Sentada ante la rueca, estira el hilo con una mano, hace girar la rueda con la otra y mantiene la vista baja, fija en la labor. En 1529, cuando Maarten van Heemskerck la pintó como pareja del retrato de su marido, la esposa hilando era una imagen conocida de la virtud. La idea procede del libro de los Proverbios, donde la mujer hacendosa aplica sus manos al huso y sostiene la rueca. En la otra tabla, el marido inclinado sobre sus cuentas encarna al comerciante prudente, y ella le responde como el ama de casa diligente. La toca blanca almidonada cae en largas bandas sobre el corpiño oscuro. Durante mucho tiempo se la llamó Anna Codde, de Ámsterdam, un nombre que el museo mantiene solo como posibilidad. La inscripción del marco le atribuye 26 años.




