
Ilya Repin · PD
Retrato del neurofisiólogo y psiquiatra Vladímir Mijáilovich Béjterev
Ficha
La historia
En otoño de 1913, Vladímir Béjterev, el neurólogo y psiquiatra de este retrato, viajó a Kiev como perito en el juicio contra Menájem Mendel Beilis, un empleado judío de una fábrica de ladrillos acusado del asesinato ritual de un niño cristiano. Béjterev declaró ante el tribunal que el crimen no mostraba ningún rasgo de ritual, y el jurado absolvió a Beilis. Ese mismo año, el ministro de la Guerra lo jubiló de la Academia de Medicina Militar, oficialmente por años de servicio, tras 20 años de docencia. Repin, amigo suyo desde hacía mucho y anfitrión frecuente en su casa de campo de Penaty, lo pintó en 1913 con guerrera y hombreras, sentado con calma en un despacho luminoso de altos ventanales, todo modelado con una pasta espesa. El lienzo no llegó al Museo Ruso hasta 1956, procedente del Instituto de Fisiología Pávlov de Leningrado.




