
Eugène Delacroix · PD
Puma
Ficha
La historia
Delacroix había pasado de los 60 años y andaba a menudo enfermo cuando pintó esta pequeña tabla en 1859, cuatro años antes de morir. Casi toda su vida había acudido a la casa de fieras del Jardin des Plantes de París para observar a los grandes felinos, primero a finales de la década de 1820 junto a su amigo el escultor Barye, y todavía en sus últimos años, dibujando, según decía él mismo, al sol y entre la gente, copiando a los leones. Toda esa observación late tras este animal agazapado, tenso y bajo, a punto de saltar. Ni el propio museo tiene certeza de lo que mira. El cuadro lleva dos nombres, El puma y, con la misma frecuencia, una leona al acecho de su presa, de modo que hasta la especie sigue siendo una incógnita en el Museo de Orsay.




