
Jusepe de Ribera · PD
San Andrés
Ficha
La historia
Hacia 1616 un joven pintor valenciano, Jusepe de Ribera, se instaló en Nápoles, entonces gobernada por la corona española. Caravaggio había pasado por la ciudad pocos años antes y había muerto en 1610, dejando tras de sí una pintura de sombras densas y carne sin idealizar. Ribera recoge esa lección aquí. Su san Andrés no es un símbolo lejano, sino un pescador anciano de piel curtida y manos gastadas, sacado de la penumbra por una luz lateral. El apóstol, hermano de Pedro, murió crucificado en una cruz en aspa, la que lleva su nombre, y Ribera la deja apenas insinuada en el fondo oscuro. El cuadro se conserva en la colección de los Girolamini, en el corazón de Nápoles.




