
Francisco de Zurbarán · PD
San Jacobo de la Marca
Ficha
La historia
En 1462 un predicador franciscano sostuvo ante los fieles de Brescia que la sangre derramada por Cristo en la Pasión había quedado separada de su divinidad durante los tres días del sepulcro. Un inquisidor dominico lo llamó herejía, la disputa se extendió por Italia y en 1464 el papa llamó a Roma a las dos partes, las escuchó y les mandó callar sin decidir quién tenía razón. Aquel predicador era Jacobo de la Marca, muerto en 1476, y el museo interpreta esta pintura como una alusión a esa controversia, con el santo sosteniendo un vaso en alto. Zurbarán lo pintó en 1659 y 1660 para la capilla de San Diego del convento franciscano de Alcalá de Henares, uno de los cuatro lienzos de aquel encargo, en el que también intervino el pintor y arquitecto Alonso Cano. La figura mide casi tres metros de alto, que es la altura del muro para el que se hizo. Zurbarán firmó el cuadro en el ángulo inferior derecho.




