
Jusepe de Ribera · PD
San Jerónimo
Ficha
La historia
Cuando Ribera pintó este cuadro, hacia 1638, llevaba ya veinte años en Nápoles, entonces gobernada desde España, y se había convertido en el primer pintor de la ciudad a la manera de Caravaggio: luz cortante, sombra espesa y modelos tomados de cuerpos reales y envejecidos, no ideales. Su asunto es san Jerónimo, el sabio que tradujo la Biblia al latín. Ribera no lo muestra en su escritorio, sino como penitente retirado al desierto. La calavera a su lado alude a la vanidad de lo humano, y la piedra que sostiene es aquella con la que se golpeaba el pecho, arrepentido. Fíjese en el grueso libro en el que está a punto de escribir. En su lomo, este valenciano firmó con su propio nombre. En Nápoles lo llamaban Lo Spagnoletto, el españolito.




