
Santa María Egipciaca
Ficha
La historia
El cuadro no vino solo. Ribera pintó en 1641, en Nápoles, cuatro lienzos de santos penitentes, dos santos y dos santas, y el museo los conserva juntos: la Magdalena, san Juan Bautista en el desierto, san Bartolomé y esta santa María Egipciaca. Se desconoce quién los encargó. La receta se repite en los cuatro y puede comprobarse: una sola figura levantada en grande sobre fondo oscuro, un trozo de cielo abierto que ventila la composición por un lado y un tronco que cruza la escena en diagonal. La leyenda hacía de María Egipciaca una mujer que se vendió durante años en Alejandría antes de cruzar al desierto y quedarse allí décadas, y Ribera la pinta en consecuencia, con los brazos y los hombros de quien ha vivido de casi nada, las manos juntas y los ojos levantados. Sobre la repisa de piedra, a la derecha, hay una calavera y un hueso. En 1658 los cuatro lienzos figuraban entre los bienes de un secretario de estado de Flandes, y en 1772 colgaban del Palacio Real de Madrid.




