
San Pablo ermitaño
Ficha
La historia
El pan es lo que da nombre al viejo. Sin ese medio pan del suelo sería un ermitaño cualquiera arrodillado ante una calavera y un libro. Con él es Pablo de Tebas, que huyó al desierto de Egipto durante una persecución de cristianos en el siglo III y ya no volvió, y al que, según se contaba, un cuervo llevaba cada día medio pan. La historia la puso por escrito san Jerónimo hacia el año 375, y en España se conocía de sobra. Ribera lo pintó en Nápoles, donde vivía y donde este tipo de lienzos se vendían a cardenales y funcionarios españoles para sus capillas privadas. La tela llegó pronto a España: en 1772 estaba en el obrador de Andrés de la Calleja, el pintor de cámara encargado de cuidar los cuadros del rey en el Palacio Real Nuevo de Madrid.




