
Jusepe de Ribera · PD
San Sebastián
Ficha
La historia
Ribera pintó este San Sebastián en 1651, cuando rondaba los 60 años y le quedaba poco de vida. Español de nacimiento, en Nápoles lo llamaban lo Spagnoletto, el españolito, y llevaba ya décadas trabajando en aquella ciudad, entonces gobernada por la corona española. El encargo venía de la cartuja de San Martino: la tela estaba destinada a las habitaciones privadas del prior, junto a otras dos obras suyas, un San Jerónimo y un San Bruno. No es su primer Sebastián. Años antes había pintado otro, hoy en Madrid, y aquí repite el tema con una luz más templada. El santo aparece atado a un árbol, el cuerpo tenso girado hacia arriba, los ojos alzados al cielo. Ribera coloca las flechas de modo que la luz recorra ese torso musculoso y lo separe de la sombra.




