
Paul Gauguin · PD
Bodegón con cabeza de caballo
Ficha
La historia
En mayo de 1886 se celebró en París la octava y última exposición impresionista. De lo que habló todo el mundo fue de la pared de Seurat y de Un domingo en la Grande Jatte, construido con puntos sueltos de color. Gauguin estaba en esa misma muestra. La teoría de los puntos no le convencía y se enfadó con los jóvenes que la defendían, y acto seguido se puso a probarla él. Este bodegón es uno de los resultados. Lo que hay sobre la mesa es una reunión rara. La cabeza de caballo es un vaciado en yeso de uno de los caballos del Partenón, de los que se tenían en los estudios para dibujar. Detrás cuelga un abanico con una estampa japonesa pegada, y hay un muñeco de Extremo Oriente, dos cosas fáciles de conseguir en el París de los años ochenta. La primavera siguiente embarcó para Panamá.




