
Bodegón con peritas, pan, alcarraza, cuenco y frasca
Ficha
La historia
La alcarraza que Meléndez pone en esta mesa no está vidriada, y ahí está su gracia. El barro poroso deja rezumar el agua, que se evapora por fuera y al evaporarse enfría la que queda dentro. En un verano madrileño, cuando el hielo era cosa de pocos, así se bebía fresco en cualquier casa. Vidriar la pieza habría sido estropearla. Alrededor colocó unas peritas, una frasca de vidrio, un cuenco y unos molletes, el pan redondo y blando que se comía en Madrid, donde los hornos solían especiarlo porque la ciudad tenía el gusto hecho a los sabores fuertes. Firmó y fechó el lienzo abajo a la derecha, con la palabra AÑO escrita delante de la cifra de 1760.




