
Jean-Auguste-Dominique Ingres · PD
Estudio de un hombre de perfil para la composición de Júpiter y Tetis
Ficha
La historia
En 1810 Ingres vivía en Roma como pensionado de la Academia de Francia, alojado en la Villa Médici, y debía a París una obra importante que justificara los años en el extranjero. Lo que preparaba era colosal: Júpiter entronizado mientras la ninfa marina Tetis se arrodilla para suplicarle que proteja a su hijo Aquiles, una escena del comienzo de la Ilíada de Homero. Construyó aquel enorme lienzo a partir de estudios sueltos y minuciosos, y este es uno de ellos, la cabeza de un hombre resuelta de perfil. El Júpiter y Tetis terminado llegó al Salón de París de 1811 y desconcertó a los críticos, que hallaban sus figuras bellísimas de línea pero extrañas de anatomía. El estudio y el inmenso cuadro al que sirvió cuelgan hoy en el mismo museo de Aix-en-Provence, el museo Granet.




