
After Hieronymus Bosch · PD
Las tentaciones de san Antonio Abad
Ficha
La historia
El Bosco murió en 1516 y durante buena parte del siglo siguiente la manera habitual de tener una pintura suya fue tener una copia. Las tentaciones de san Antonio Abad, el tríptico que hoy se conserva en Lisboa, se repitió una y otra vez, y los compradores españoles estuvieron entre los más constantes. Felipe II adquirió tablas del Bosco con método y fue enviándolas al monasterio de El Escorial. Esta tabla de roble es una de esas reducciones. Lleva una sola de las portezuelas del tríptico lisboeta a 90 por 37 centímetros e introduce variantes por el camino. El ermitaño se arrodilla con el libro abierto e intenta leer mientras lo rodean visiones obscenas y monstruosas, en el suelo, sobre el agua del fondo y en el aire. Abajo a la derecha, el copista escribió sobre la tabla el nombre del maestro, Jeronimus bosch. El Prado conserva otra reducción de esa misma portezuela, catalogada como obra aparte.
