
Eugène Delacroix · PD
Tigre con una tortuga
Ficha
La historia
En 1862 Delacroix tenía sesenta y cuatro años y le quedaba poco más de un año de vida. Iba con frecuencia a la casa de fieras del Jardín des Plantes de París, donde pasaba horas observando a los grandes felinos para conocer de verdad cómo se movían. De esas visitas nació este óleo. Había pintado tigres muchas veces, pero nunca antes una tortuga: aquí enfrenta al depredador con un animal pequeño, lento y acorazado, que sigue su camino sin inmutarse. El tigre lo mira más con curiosidad que con hambre. Es un Delacroix tardío, todavía atraído por lo salvaje y lo exótico que tanto había alimentado su pintura romántica. El cuadro estuvo mucho tiempo en manos privadas y se vendió en subasta en 2018.




