
Henri Rousseau · PD
Calle del pueblo
Ficha
La historia
Hacia 1909 Henri Rousseau rondaba los sesenta y cinco años y le quedaba cerca de un año de vida. Se le recuerda por selvas imaginarias y frondosas, leones y tigres entre hojas enormes, pintadas por un hombre que nunca salió de Francia. Este pequeño lienzo muestra la otra cara de su obra: una calle de pueblo cualquiera, la clase de escena que de verdad tenía delante, resuelta con la misma planitud paciente que dio a aquellos tigres. Cada ventana encaja recta, las figuras están quietas, los árboles recortados en formas redondas y pulcras. Antiguo cobrador de fielato en París que aprendió a pintar solo los domingos, Rousseau empezaba a ser reivindicado por la joven vanguardia, Picasso entre ellos, mientras el Salón oficial seguía guardando las distancias. El cuadro mide apenas unos 33 por 43 centímetros.




